Muchas personas me preguntan por qué decidí apostar por un programa de transformación de 9 meses duración. En este artículo voy a explicarlo brevemente.

A lo largo de mis años de experiencia en sesiones personales, constaté que el itinerario normal de las personas que recorren distintas terapias suele ser el siguiente:

 

  1. Normalmente la persona hace una sesión, en la cual puede que conecte o puede que no con el terapeuta
  2. Si conecta es posible que vuelva a seguir trabajando en una segunda sesión, y quizás más
  3. Si no conecta o siente que no le sirvió lo que allí trabajó no volverá. Entonces buscará otro terapeuta, probablemente de otra rama diferente. Por ejemplo, si el anterior era psicólogo cognitivo conductual, lo siguiente podría ser probar Constelaciones Familiares. Y la persona va probando, lo cual es perfectamente lícito. Ahí empieza el periplo del turista terapéutico.

En mis archivos profesionales distinguí dos grupos de personas: Los que habían logrado realmente transformar su vida con cambios de calado, y los que no lo habían logrado. Indagué en las diferencias estudiando meticulosamente los perfiles de mis consultantes. Una vez acumulé datos suficientes llegaron las conclusiones.

Y RESULTARON DEMOLEDORAS. 

De aquellos que habían transformado realmente su vida, más del 90% habían hecho conmigo varias actividades terapéuticas de manera continuada, a saber: 

  • Al menos 5 ó 6 sesiones individuales, con distancia de menos de un mes entre las mismas
  • Cursos de formación en los que enseñaba mis herramientas profesionales para autodiagnóstico y autoaplicación
  • Sesiones grupales

Así pues, concluí que las claves del éxito en la transformación palpable de estas personas eran las siguientes cualidades: CONTINUIDAD, COMPROMISO, PASAR A LA ACCIÓN, y sobre todo establecerse ellos mismos como PRIORIDAD.

Además, habían soltado sus resistencias a pensar que lo sabían todo o que podían lograrlo solas/os. Vieron claramente que necesitaban como guía especializada a alguien que hubiera recorrido ese camino antes que ellas y pudiera mostrárselo.

Así que un día decidí que lo que hasta ahora habían sido partes independientes de mi metodología de trabajo, de manera natural se me mostraban como un todo.

Realicé la integración de una multiplicidad de actos terapéuticos,  en una UNIDAD de  SUCESIÓN ESTRUCTURADA y CONTINUA, clara y concreta, con hitos DEFINIDOS a lograr, y lo llamé PROGRAMA

Comprendí que las aristas del triángulo de la transformación, eran la continuidad, el compromiso, y la estructura. Y así nació el PROGRAMA T9.

Mágicamente, el arquetipo 9 representa la transformación en forma de renacimiento, ya que el período de gestación y embarazo de un ser humano es, no por casualidad, de 9 meses. Así que el T9 representa el renacimiento en esta misma vida, en el mismo cuerpo,  sin tener que morir físicamente, lo cual es un gran negocio, ¿no crees?

Desde que se inició el programa ya han pasado por él cientos de personas de todas las nacionalidades, culturas y credos.

Y si sientes que es tu momento, puedes solicitar una sesión estratégica gratuita para entender mejor el Programa T9 aquí.

Gracias por leerme,

 ¡Y que el buen estudio alimente tu alma!

Raúl.-

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